Fraile católico sucreño presuntamente inmiscuido en explotación sexual

Un supuesto fraile identificado como José Luis Aduen Uribe, de 46 años nacido en Sincelejo, fue capturado por la Policía Metropolitana de Barranquilla, por estar señalado de explotación sexual con varios ciudadanos venezolanos que se encontraban en el barrio Los Andes, en el suroccidente de la capital atlanticense.

De acuerdo con las investigaciones adelantadas por las autoridades, el supuesto sacerdote de la comunidad anglicana San Francisco de Asís tenía obligados a más de 20 venezolanos para que practicaran sexo frente a cámaras web. 

Este hombre, según las autoridades, intimidaba a sus víctimas diciéndoles que hicieran el trabajo a cambio de comida, o de lo contrario los denunciaba con Migración Colombia porque estaban de forma irregular.

Aduen Uribe fue llevado a audiencias preliminares donde el fiscal que lleva el caso le formuló cargos por los delitos de trata de personas y concierto para delinquir, pero este no los aceptó.

El fiscal reveló algunos detalles de como el supuesto fraile y otras cuatro personas más tenían el negocio de sexo por webcam en la que ganaban 50 millones de pesos mensuales aproximadamente. 

Además, indicó que una de las víctimas confesó que Aduen Uribe los obligaba a tocarse los órganos genitales 8 veces al día. 

Todo quedó al descubierto luego de que un joven víctima lograra escapar de la casa donde a él y otros los tenían encerrados y avisó a la policía.

De acuerdo con la comunidad anglicana, José Luis no aparece en los registros de la  religión, y el hábito no es igual a que visten los fraile de la comunidad.

Su familia reside en el barrio Florencia de la capital sucreña.

El obispo Mauricio Velga, prior general Orden Dominica en el Atlántico, confirmó que Aduén está expulsado desde 2015, al tiempo que declaró el daño que le ha generado a la comunidad religiosa este caso.

“Al señor lo retiramos de la orden porque nos dimos cuenta que estaban haciendo cosas indebidas como pedir plata y cosas y la cogían para ellos. Ellos no reportaban absolutamente nada y unas personas nos llamaron a decirnos que les estaban dando dinero y nosotros les dijimos que nosotros no habíamos recibido nada y allí empezó el problema con ellos”, sostuvo .

Tras su retiro, Aduén no entregó los hábitos y por eso era común verle con ellos y vestido con cuello clerical, simulando ser sacerdote.

Este viernes continúan las audiencias en su contra y el juez decidirá si lo envía o no a la cárcel.

 

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