El trasfondo sobre el caso de posible maltrato a una mujer

Por *Beatriz Diegó Solano. La actitud de la esposa del concejal de Sincelejo presuntamente agredida no es de extrañar. Puede que realmente no le hayan dado dos o más correazos como ella salió a aclarar, aunque dicen las noticias que presuntamente sí fue a la URI a denunciar a su esposo por maltrato antes de que se calmaran los ánimos y al parecer terminara plácida en los brazos de su consorte, como muestra la foto publicada por un supuesto perfil de este señor. Es menester hacer algunas aclaraciones: el maltrato hace rato que no hace parte de la esfera de lo privado, así que al presunto señalado no debe extrañarle el cubrimiento y el interés.

Es un fenómeno social de interés general que tiene connotaciones penales con delitos no excarcelables; desde lesiones personales hasta violencia intrafamiiar y motor del feminicidio.

En caso de que las noticias publicadas sigan siendo ciertas, estas dicen que algunos de los colegas de este señor expresaron su solidaridad con él y se molestaron por la bulla de medios y ciudadanos, lo que es un enfoque erróneo y demostraría supuestamente el peligro que significa que este tipo de personas estén de alguna manera dirigiendo los destinos de un municipio. Han debido esperar a que ganara el juicio.

Llama la atención que algunos corporados celebran el Día de la Mujer con flores y mariachis y pagan avisos de prensa para felicitarlas, pero salen a proteger al congénere en un situación de estas con esa solidaridad masculina tan característica y en estas ocasiones, dañina.

¿Cómo serán en su casa estos señores? ¿Cómo se expresarán de las mujeres, muchas de ellas sus votantes? Ya se podrán imaginar. El amarillismo del que la esposa acusa a algunos medios es por demás una muestra del desespero de la situación. Su señalamiento no es relevante, porque no debe gustarle verse asediada.

Lo que sí es cierto es que ya no se necesita que ella se haya retractado o haya retirado la denuncia, si es que la instauró, no, o si no pasó lo que dijo que no pasó, en este momento hay una situación que merece la investigación inmediata de la Fiscalía, a fondo y no dejar pasar días para que Medicina Legal haga las investigaciones del caso y si no se deja la señora, pues lo que se tenga que hacer para seguir las pesquisas.

Si en efecto el señalado concejal no maltrató a su esposa, pues nos queda a todos la satisfacción de que debemos seguir siendo solidarios y que es muestra de que por lo menos algún sector de la sociedad está al tanto de defender a las mujeres y visibilizar el maltrato que es un DEBER y una OBLIGACIÓN, no es meterse en la casa ajena, aunque terminen después durmiendo plácidamente en los brazos de sus maltratadores con los ojos cerrados de amor (ojalá por esto y no por estar muertas) y frente al “fastidioso” amarillismo del mundo.

Beatriz Diegó S.

*Periodista y Columnista 

 

Invitada especial 

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